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Análisis monográficos
FP Análisis
La FP, una herramienta clave para la inclusión social

La Formación Profesional favorece la inserción laboral, especialmente de aquellas personas con bajo nivel educativo.
La Formación Profesional es una herramienta clave para el desarrollo profesional y personal de los individuos y la competitividad de las empresas, especialmente de las pymes y micropymes; y, por tanto, para el desarrollo local y regional. Asimismo, la FP desarrolla una serie de cualificaciones muy vinculadas al empleo y a las necesidades de las empresas y de las personas que la cursan, por lo que lleva implícito un marcado carácter social. Por tanto, son muchos los retos empresariales y sociales en España en los que la FP actúa como catalizador. Dichos retos están muy vinculados con la inclusión social y con el fortalecimiento de una sociedad cohesionada.
Este FP Análisis tiene por objetivo proporcionar una visión del valor de la FP ante los retos sociales y de inclusión social. Dicho objetivo se aborda a través el análisis de indicadores clave tanto de proceso como de los resultados de la inclusión/exclusión de diferentes grupos sociales que comparten características que pueden aumentar su riesgo de exclusión. Los grupos sociales o “colectivos”, están identificados principalmente por características como la edad, el sexo, el nivel educativo, la nacionalidad y la posesión de un certificado de discapacidad o de necesidades específicas de apoyo educativo, según sea el caso.
Según la definición de inclusión social de Cedefop (2023), es necesario atender a los factores implicados en el proceso de inclusión/exclusión, muy ligado a la participación de diferentes colectivos en pilares fundamentales como la educación y el empleo. También es importante abordar los factores de resultado vinculados al disfrute de un nivel de vida y bienestar dentro de lo que se considera normal en la sociedad. Dicho resultado, se analiza, entre otros, a través del riesgo de pobreza y/o exclusión social (Indicador AROPE, por sus siglas en inglés) muy influido por el nivel educativo de las personas.
En lo que respecta al proceso de inclusión, este FPAnálisis aborda diferentes indicadores como la participación de diferentes colectivos en el sistema educativo postobligatorio en general y en la FP en particular. El análisis mostrará cómo la FP es una enseñanza con un alto carácter inclusivo no solo por contar con un mayor peso de algunos colectivos vulnerables sino porque facilita su acceso al empleo, piedra angular de la inclusión social.
1. España es el cuarto país con mayor riesgo de pobreza y/o exclusión social en la UE: más de un cuarto de la población se encuentra en esta situación (26%), mientras que la media europea se sitúa en el 21,6%.
La tasa de riesgo de pobreza o exclusión social AROPE (“at risk of poverty or social exclusion”), indica la población que está al menos en una de las siguientes tres situaciones (INE, 2023):
(1) Riesgo de pobreza monetaria, que se presenta cuando la renta de una persona está por debajo del 60% de la mediana de los ingresos por unidad de consumo de las personas, es decir, por debajo del 10.008€ anuales (umbral de riesgo de pobreza). (2) Carencia material y social severa, la cual se da cuando una persona declara tener carencias en al menos siete factores de 13 aspectos evaluados a nivel del hogar (7) y de la persona (6). Por ejemplo, si un hogar no puede permitirse mantener la vivienda con una temperatura adecuada o una persona no puede permitirse dos pares de zapatos en buenas condiciones, entre otras cuestiones.
En este sentido, en 2022, el 26% de la población de España se encontraba en riesgo de pobreza y/o exclusión social. Dicho porcentaje superaba en más de cuatro puntos al valor de la UE27 (21,6%) y hace que España se encuentre entre los cinco países de la Unión con mayor riesgo de pobreza, los cuales cuentan con más de un cuarto de la población en dicha situación. Rumanía se encuentra a la cabeza con más de un tercio de la población en riesgo de pobreza, mientras que Letonia y España comparten la cuarta y quinta posición (26%). La tasa de los cinco países con menor riesgo de este tipo fluctúa entre el 16,5% de Países Bajos y el 11,8% de Chequia.
Así como la realidad de los países de la UE27 es muy diferente, la tasa AROPE presenta importantes variaciones entre las comunidades y ciudades autónomas españolas. Dicha tasa varía entre el 41,3% de Melilla y el 14,5% de Navarra. Cinco territorios españoles están por encima del valor de Rumanía: Andalucía (35,8%), Canarias (36,2%), Extremadura (36,9%), Ceuta (40,7%) y Melilla (41,3%). Por el contrario, ocho territorios están por debajo del valor de la UE27: Islas Baleares (21,5%), La Rioja (20,9%), Cataluña (20,4%), Comunidad de Madrid (20,3%), Cantabria (19,5%), Aragón (19,1%), País Vasco (15,7%) y Navarra (14,5%).
Gráfico 1. Porcentaje de personas en riesgo de pobreza o exclusión social por países de la UE (indicador AROPE) (2022)

Fuente: Eurostat (2023).
Gráfico 2. Porcentaje de personas en riesgo de pobreza o exclusión social por comunidades y ciudades autónomas (indicador AROPE) (2022)

Fuente: Elaboración propia a partir de la Encuesta de Condiciones de Vida (INE, 2023).
2. El riesgo de pobreza y/o exclusión social no afecta a todas las personas por igual: 6 de cada diez extranjeros extracomunitarios están en dicha situación mientras que afecta a casi 3 de cada diez personas de la población total.
Las diferencias en el riesgo de pobreza y/o exclusión social se detectan tanto a nivel territorial (entre países y comunidades autónomas) como entre distintos tipos de colectivos. Los colectivos se caracterizan por el hecho de que comparten diferentes características sociodemográficas (por ejemplo, por género, edad, nacionalidad, etc.). Esto evidencia la importancia de analizar e intervenir el fenómeno tanto desde el punto vista territorial como de colectivos. A pesar de la existencia de múltiples colectivos, en este FP Análisis se analizan aquellos de los que se disponen datos. Así, la tasa AROPE en España (26%) aumenta de manera significativa entre las personas extranjeras residentes en el país y que proceden países de fuera de la UE27, de las cuales, 6 de cada 10 están en dicha situación (60,4%). Aunque con valores mucho menores, otros colectivos presentan valores superiores a la media, como los jóvenes menores de 16 años (32,2%), los residentes en zonas rurales (27,6%) y las mujeres (27,2%). A pesar de que no se dispone de datos, es posible que el colectivo de personas con discapacidad presente también valores elevados en este indicador dada, por ejemplo, las elevadas tasas de desempleo de dicho colectivo.
Tabla 1. Situación de diferentes colectivos en indicadores relacionados con el riesgo de pobreza y/o exclusión social (2022)

Fuente: Elaboración propia a partir de la Encuesta de Condiciones de Vida (INE, 2023).
El elevado riesgo de pobreza y/o exclusión en determinados colectivos está estrechamente relacionado con otros factores tanto objetivos (renta media anual) como subjetivos (percepción de exclusión). Así, por ejemplo, las personas extranjeras extracomunitarias contaban en 2022 con una renta media anual 78,4% inferior a la renta media de la población española (13.008%). Adicionalmente, el porcentaje de personas de dicho colectivo que se perciben en situación de exclusión (12,8%) está 5,8 puntos por encima del conjunto de la población (7%). Sin embargo, el porcentaje de mujeres solas menores de 65 años que se perciben excluidas (10,1%) está 3 puntos por encima del conjunto de la población.
3. El bajo nivel educativo, una palanca hacia la exclusión social: la tasa de riesgo de pobreza y/o exclusión está 10 puntos por encima entre las personas poco cualificadas respecto a la población general.
El nivel educativo es una de las características sociodemográficas con mayores implicaciones tanto en el riesgo de pobreza y/o exclusión social, como en factores asociados al mismo como, por ejemplo, el paro (tanto juvenil como general). Asimismo, se relaciona con otros factores asociados con la vulnerabilidad, como la renta media anual y la percepción de exclusión.
En este sentido, las personas con bajo nivel educativo (aquellas cuyo nivel educativo no supera la primera etapa de la educación secundaria, esto es, la secundaria obligatoria ) son las más vulnerables a la pobreza y la exclusión digital y laboral y, por tanto, social. Así, cuanto más elevado el nivel educativo, menores son dichas vulnerabilidades, lo cual se constata a través de diferentes indicadores.
Por ejemplo, el riesgo de pobreza y/o exclusión, medido a través de la tasa AROPE, aumenta 10 puntos porcentuales entre la población con educación primaria o inferior (36%) respecto de la población general (26,0%). En el caso de aquellas personas con educación secundaria de segunda etapa (dentro de las que se encuentran aquellas con FP de Grado Medio) es levemente inferior (25,4%). Esta diferencia es de alrededor de 20 puntos respecto de las personas que cuentan con Educación superior (dentro de las que se incluyen aquellas con FP de Grado Superior, 14,1%). Por otra parte, la renta media anual de las personas poco cualificadas (alrededor de 10.900 euros) es aproximadamente un 20% inferior a la de aquellas con segunda etapa de educación secundaria (12.906 euros) y 35% inferior a la de las personas con educación superior.
Tabla 2. Indicadores antecedentes y de resultado de la inclusión/exclusión social en función del nivel educativo (2022)

Fuente: Elaboración propia a partir de diferentes fuentes: MEFP, INE (2023).
Notas: La tasa nini y el paro juvenil se calculan desde los 15 años para facilitar la comparabilidad europea. En España la educación obligatoria se extiende hasta los 16 años y a partir de dicha edad es factible trabajar.
Educación primaria o inferior incluye a las personas analfabetas y que cuentan con estudios primarios completos e incompletos. Educación secundaria primera etapa incluye a las personas que no cuentan con el título de graduado escolar o equivalente y a quienes tienen el título de la ESO, el Graduado Escolar (EGB) el Bachiller elemental y el certificado de Estudios Primarios (anteriores a la Ley General de Educación de 1970).
Educación secundaria segunda etapa incluye enseñanzas de Bachillerato, FP de Grado Medio y de Música y Danza.
Educación superior incluye desde la FP de Grado Superior hasta el doctorado universitario.
Asimismo, el paro juvenil, un factor importante de la exclusión social, está también altamente asociado al bajo nivel educativo. Mientras la tasa de paro juvenil (de 15-24 años) si situaba en el 29,8%, la tasa de paro de las personas cuyo máximo nivel educativo no supera la educación obligatoria era 10 puntos superior (39,9%). La tasa de paro de este último colectivo está 14 puntos por encima de las personas con FP de Grado Medio y 20 puntos por encima de las personas con FP de Grado Superior.
4. La cualificación es clave para el empleo y éste es clave para la inclusión social: casi el 50% de los desempleados están poco cualificados.
El aumento del nivel educativo de la población residente en España es un reto social de primer orden, entre otras razones porque el elevado porcentaje de personas con bajo nivel educativo, más de un tercio de la población, es altamente vulnerable a la exclusión laboral, digital y social. Sin embargo, la población con bajo nivel educativo es mucho mayor entre las personas extranjeras residentes en España. Dicha población está 10 puntos por encima respecto a la población española de 25 a 64 años y está 16 puntos por encima de los jóvenes españoles poco cualificados de 25 a 34 años. La diferencia es de 5 cinco puntos entre la población de 55 a 64 años, rango de edad en el que la población poco cualificada tanto española como extranjera ronda el 50%.
Gráfico 3. Porcentaje de población cuya educación no supera la obligatoria (bajo nivel educativo) por rangos de edad y nacionalidad (2022)

Fuente: Observatorio de la FP a partir de EPA-INE (2023).
El bajo nivel educativo, como se ha comentado, no solo tiene implicaciones para el desempleo juvenil sino para el desempleo en general. Casi la mitad de las personas desempleadas de 16-64 años (46,6%) tienen bajo nivel educativo (como máximo hasta la ESO) y dicho porcentaje se eleva hasta el 56,1% entre la población extranjera.
Tabla 3. Porcentaje personas desempleadas (16-64 años) por nivel educativo, nacionalidad y sexo (2022)

Fuente: Observatorio de la FP a partir de EPA-INE (2023).
Aunque el bajo nivel educativo está mucho menos presente entre la población ocupada, supone casi el 30% de los ocupados españoles y supera el 40% de los ocupados extranjeros. Dicha circunstancia está asociada con mayor riesgo de precariedad y vulnerabilidad laboral. Asimismo, cabe destacar que la población ocupada con FP ronda el 25% de los ocupados españoles y no llega a representar el 14% de los ocupados extranjeros.
5. La Formación Profesional: la enseñanza postobligatoria más inclusiva y versátil permitiendo múltiples vías de entrada.
La participación en el sistema educativo resulta fundamental para favorecer la inclusión tanto laboral como social de diferentes colectivos potencialmente vulnerables a la exclusión social al favorecer el desarrollo de su nivel educativo y de cualificación. Aunque son diferentes los colectivos potencialmente vulnerables, las mujeres, las personas extranjeras y las personas con discapacidad constituyen colectivos especialmente vulnerables a la exclusión en el ámbito laboral derivada, entre otras cosas, de una posible desventaja en el acceso al sistema educativo y formativo.
La FP es una enseñanza versátil en términos de inclusión en cuanto a que favorece el acceso a través de múltiples vías de entrada: aquellas personas que no cuentan con la ESO pueden acceder a la FP Básica y desde ella continuar su formación en el Grado Medio favoreciendo la inclusión de personas más vulnerables. Es posible acceder también al Grado Medio desde la ESO, el Bachillerato e incluso los estudios universitarios facilitando ampliamente el acceso a diferentes tipos de personas. En el Grado Superior sucede algo similar, exceptuando las personas que proceden de la ESO.
En este sentido, la FP se muestra como la enseñanza postobligatoria con mayor peso de los colectivos mencionados, excepto del colectivo de mujeres, el cual es mayor tanto en el Bachillero (53,7%) como en los grados universitarios (56,4%). En el caso de la FP, las mujeres suponen menos del 50% en todos los casos. Sin embargo, el peso de los extranjeros y de las personas con discapacidad (alumnado con Necesidades Educativas Especiales asociadas a discapacidad y trastornos graves) es mayor en la FP y, especialmente en la FP Básica y de Grado Medio. De hecho, la FP Básica, es la enseñanza que cuenta con un peso de estos colectivos mayor a su peso en la ESO al contar con un 15,9% de alumnado extranjero y un 7,1% de alumnado con discapacidad.
Gráfico 4 . Porcentaje de matriculación por nivel formativo (curso 2021-2022)

Fuente: Elaboración propia a partir de la plataforma EDUCAbase (2023), MUNI (2023), UNIVbase (2023) y Fundación Universia (2021).
Nota: El alumnado de FP Solo incluye alumnado de enseñanzas de régimen general, excluye los Cursos de Especialización por falta de datos desagregados en algunas variables.
(*) En todos los casos, excepto el Grado Universitario, se hace referencia a alumnado con Necesidades Educativas Especiales asociadas a discapacidad o trastornos graves matriculado en centros ordinarios y compartiendo aula con otro alumnado (alumnado integrado). Esta categoría de alumnado facilita la comparabilidad con el alumnado con discapacidad de Grado Universitario. Sin embargo, existe otra categoría dentro del alumnado con Necesidades Específicas de Apoyo Educativo que no se tiene en cuenta en este caso, identificado como «Otras necesidades específicas de apoyo educativo» que no están asociadas a discapacidad o trastornos graves. En el caso de la FP Básica, de Grado Medio y de Grado Superior, el porcentaje de alumnado con discapacidad sale de dividir el alumnado con Necesidades Educativas Especiales entre el total de alumnado matriculado en cada nivel.
En el caso del peso del alumnado en edad teórica (la que se considera “adecuada” para cursar cada enseñanza en la progresión al mercado laboral), la Formación Profesional es la enseñanza postobligatoria que cuenta con menores porcentajes de alumnado en edad teórica. Mientras en el caso del Bachillerato y del Grado universitarios, este porcentaje ronda el 80% en la FP de Grado Medio y de Grado Superior ronda el 30% y en la FP Básica el 50%. Lo anterior es indicador de la capacidad de la FP para formar a personas de un amplio abanico de edades que podrán beneficiarse de las ventajas que supone cursarla en términos de inclusión sociolaboral.
Gráfico 5 . Porcentaje de matriculación por edad teórica y enseñanza (curso 2021-2022)

Fuente: Elaboración propia a partir de la plataforma EDUCAbase (2023), MUNI (2023) y UNIVbase (2023).
Nota: Se aproxima la edad teórica de realización de estudios de Grado Universitario al periodo 18 a 25 años, aunque en dicho periodo también es posible cursar estudios de Máster (MUNI, 2023).
6. La FP es una opción formativa para grupos vulnerables: las personas extranjeras y con discapacidad tienen un alto peso en la FP Básica que disminuye a medida que aumenta el nivel de FP.
A pesar del significativo crecimiento acumulado de la matriculación en FP en los últimos cinco cursos académicos (26%), algunos colectivos más vulnerables a la exclusión social de los que se disponen datos presentan un crecimiento acumulado superior, empezando por las mujeres (31,4%), alumnado extranjero (34%) y alumnado con Necesidades Específicas de Apoyo Educativo (NEAE) (76,4%) . Sin embargo, el peso de las mujeres en algunas familias y grupos de familias profesionales de FP con mayores beneficios en inserción laboral es bajo o muy bajo.
Gráfico 6. Estudiantes matriculados en FP por colectivos (cursos 2017-2018 a 2021-2022)

Fuente: Elaboración propia a partir de Observatorio FP (2023).
Según los últimos datos consolidados disponibles (2020-2021), se confirma que la FP Básica tiene un marcado carácter inclusivo en términos relativos (peso porcentual del colectivo sobre el total de matriculados). Sin embargo, en términos absolutos (número de alumnos), la FP de Grado Medio es la enseñanza de FP con mayor volumen de alumnado potencialmente vulnerable. La FP de Grado Superior, la enseñanza con mayor nivel de sofisticación y especialización cuenta con el menor peso de alumnado con mayor riesgo de exclusión (excepto en el caso de las mujeres, cuyo peso se acerca al 50%). Sin embargo, el peso del alumnado extranjero (6,9%) está por debajo de su peso en el conjunto de la FP (8,3%) y el peso del alumnado NEAE apenas supera el 1% (1,4%).
Tabla 4. Estudiantes matriculados por niveles de FP según colectivos (curso 2021-2022)

Fuente: Elaboración propia a partir de Observatorio FP (2023).
Nota: los porcentajes salen de dividir el alumnado matriculado en cada categoría sobre el total de alumnado matriculado en cada nivel de FP.
7. La finalización de los estudios de FP, clave para la inclusión sociolaboral: menos del 50% del alumnado de FP Básica termina los estudios y no llega al 40% en el caso de los extranjeros.
Tan importante como la matriculación en FP es la finalización de tales estudios, de manera que se facilite el acceso al empleo y la inclusión sociolaboral, lo cual es especialmente importante en los colectivos más vulnerables a la exclusión. En términos generales, los datos indican que a menor nivel de FP cursado mayor es el abandono de los estudios. En el caso de la FP Básica, menos de la mitad de los matriculados de nuevo ingreso (49,3%) se titulan tras cuatro años desde el inicio de los estudios (máximo tiempo permitido para cursar el ciclo). Dicho porcentaje aumenta al 61,6% en el caso del Grado Medio y al 73,8% en el caso de la FP de Grado Superior. Estos datos indican un alto porcentaje de abandono de los estudios de FP.
Gráfico 7. Porcentaje de titulación de estudiantes de nuevo ingreso en FP según año en el que se titulan desde el ingreso, por nivel de FP (cohorte 2016-2017)

Fuente: Elaboración propia a partir de la EENU (MEFP, 2023).
Adicionalmente, existen importantes diferencias en el porcentaje de alumnos que finalizan los estudios de FP en función de diferentes factores, siendo uno de los más importantes la nacionalidad, aunque no contamos con cifras de otros colectivos como el de Necesidades Específicas de Apoyo Educativo (NEAE). En todos los niveles de FP, el porcentaje de alumnos que finaliza disminuye en el caso de las personas extranjeras. En la FP Básica, solo el 37,4% del alumnado extranjero finaliza entre dos y cuatro años, porcentaje que es 13,9 puntos inferior a los españoles (51,3%). En el Grado Medio, menos de la mitad del alumnado extranjero finaliza (45,5%), 17,6 puntos por debajo de los españoles (63,1%). Esta diferencia es aún mayor en el Grado Superior, donde algo más de la mitad del alumnado extranjero finaliza (56,4%), 18,5 puntos por debajo de los españoles (74,9%). Por tanto, el gran reto de mejorar la eficacia del sistema de FP aumenta en el caso de los extranjeros.
Gráfico 8. Porcentaje de titulación de estudiantes de nuevo ingreso en FP según año en el que se titulan desde el ingreso, por nacionalidad y nivel de FP (cohorte 2016-2017)

Fuente: Elaboración propia a partir de datos de MEFP (2023).
8. 2 de cada 3 titulados que finalizan los estudios de FP Básica continúan estudiando, superando al resto de niveles de FP.
La FP Básica constituye un nivel formativo de reenganche al sistema educativo y a la cualificación. Por tanto, es el nivel educativo más orientado a la inclusión ya que constituye un puente entre la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) y la cualificación profesional. Concretamente, la FP Básica está orientada a los jóvenes que no han podido graduarse en la ESO, de manera que puedan continuar estudiando el Grado Medio. En este sentido, cabe destacar que aquellas personas que logran el título de FP Básica en mayor medida continúan estudiando el nivel formativo siguiente (67,8%; 68,2% en el caso de las mujeres) en comparación con el resto de niveles educativos de FP. Aunque la no continuidad en el Grado Medio permite a los titulados en FP Básica contar con una cualificación básica reconocida en el mercado laboral, la continuidad de los estudios resulta fundamental para facilitar el proceso de inserción en el mercado de trabajo y, por tanto, de su inclusión social.
En este sentido, cabe recordar que la FP Básica es el nivel educativo con mayor peso de colectivos vulnerables a la exclusión como las personas extranjeras y el alumnado con Necesidades Específicas de Apoyo Educativo (NEAE), cada uno los cuales representa alrededor del 15% del total.
Gráfico 9. Porcentaje de titulados que continúa estudios por nivel de FP (cohorte 2018-2019)

Fuente: Elaboración propia a partir de MEFP (2023).
9. La cualificación es una clave para la inserción laboral y de calidad: casi el 60% de los ocupados españoles cuentan con formación profesionalizante mientras que solo el 34,8% de los ocupados extranjeros cuenta con esta formación.
El nivel educativo se relaciona de manera directa con la incorporación al mercado laboral y con la calidad de los puestos de trabajo. Sin embargo, el nivel educativo de la población ocupada varía significativamente en función de diferentes colectivos, como los determinados por la nacionalidad y el sexo. Mientras el 56,2% del conjunto de ocupados españoles cuenta con formación profesionalizante (FP y estudios universitarios), en el caso de los ocupados de nacionalidad extranjera el panorama es diferente ya que solo algo más de un tercio (34,8%) cuenta con formación profesionalizante, el 38,5% de los hombres y el 31,5% de las mujeres.
En el lado opuesto se encuentran los ocupados poco cualificados, cuyo nivel educativo máximo alcanzado no supera la educación obligatoria. En esta categoría, se encuentra un porcentaje importante de mujeres españolas 34,1%, de personas extranjeras (41,1%) y de mujeres extranjeras (45,7%). Son estas personas ocupadas poco cualificadas las que se enfrentan a una mayor precariedad laboral en términos, por ejemplo, de temporalidad. La tasa de temporalidad de los ocupados extranjeros poco cualificados es del 35,3% mientras que aquellos con estudios de FP es casi 10 puntos inferior (26,4%). En el caso de los ocupados españoles, aquellos con estudios de FP también presentan una tasa de temporalidad inferior a la de los extranjeros, aunque la diferencia se reduce a casi dos puntos porcentuales.
Tabla 5. Distribución de la población ocupada de 16 a 64 años por nivel educativo, según nacionalidad y sexo (2022)

Fuente: Elaboración propia a partir de los microdatos de la EPA-INE (2023).
Nota: Calculado como medias anuales de datos trimestrales.
Tabla 6. Tasa de temporalidad de la población asalariada de 16 a 64 años por nivel educativo, según nacionalidad y sexo (2022)

Fuente: Elaboración propia a partir de los microdatos de la EPA-INE (2023).
Nota: Calculado como medias anuales de datos trimestrales.
10. Baja cobertura de desempleados por acciones de Formación Profesional para el Empleo (6,6%) que se agudiza entre las personas menos cualificadas.
El desempleo es un factor de riesgo de pobreza y exclusión social que afecta mayoritariamente a colectivos como el de las personas menos cualificadas, las mujeres y las personas extranjeras. Así, la tasa de paro de las personas españolas poco cualificadas supera en más de 6 puntos a la media y a la de personas con estudios de FP. Por otra parte, las mujeres presentan tasas de paro superiores a las de los hombres siendo mayor la diferencia respecto a estos en el caso de las personas poco cualificadas (más de 8 puntos). Asimismo, la tasa de paro de las personas extranjeras (19,4%) supera en más de 7 puntos a la de las personas españolas (12%). Dicha tasa también es superior entre las personas extranjeras poco cualificadas, superando en casi seis puntos a la de aquellas con estudios de FP (16,4%).
Tabla 7. Tasa de paro de la población de 16 a 64 años por nivel educativo, según nacionalidad y sexo (2022)

Fuente: Elaboración propia a partir de los microdatos de la EPA-INE (2023).
Notas: Calculado como medias anuales de datos trimestrales. (*) Este dato está sujeto a un error muestral elevado y debe interpretarse con precaución.
A pesar del riesgo de exclusión social que supone el desempleo, la tasa de cobertura de personas desempleadas por acciones de Formación Profesional para el Empleo (FPE) es tan solo del 6,6%. Dicha tasa de cobertura también varía según colectivos. De los colectivos con datos disponibles, se puede apreciar que la cobertura es aún menor entre las personas menos cualificadas y más necesitadas de formación para la re-inserción laboral. Dicha tasa de cobertura tan solo llega al 4,5% en el caso de los desempleados con estudios primarios o inferiores. La cobertura de personas mayores de 55 años es todavía menor (3,6%), lo cual también resulta preocupante dado que suelen ser las personas menos cualificadas de todos los rangos de edad.
Gráfico 10 . Tasa de cobertura de la FPE para personas desempleadas por colectivos (2022)

Fuente: Observatorio de la FP a partir del MITES.
Conclusiones.
España se encuentra en una situación desfavorable en riesgo de pobreza y/o exclusión social ya que se ubica en el top 5 de países de la UE27 con mayor población en riesgo, el cual varía ampliamente entre países de la Unión Europea. En España, se observan también grandes diferencias autonómicas en tasa AROPE, con regiones que superan ampliamente el máximo valor de la UE27, así como con regiones que están por debajo del valor de la UE y que se aproximan a países más avanzados.
También existen grandes diferencias en el riesgo de pobreza y/o exclusión social entre colectivos de personas, lo cual indica que este no afecta a todas las personas por igual. Aunque no existen datos desagregados para todos los colectivos potencialmente vulnerables, se evidencia que existe una situación de especial vulnerabilidad entre las mujeres, las personas extranjeras (especialmente aquellas extracomunitarias), las personas que poseen certificado de discapacidad o aquellas con necesidades específicas de apoyo educativo, los jóvenes y las personas de mayor edad en edad de trabajar (especialmente, las mayores de 55 años). Las personas en las que confluyen varias de las características de los colectivos antes mencionados, estarían en situaciones de vulnerabilidad extrema, como las mujeres extranjeras extracomunitarias de mayor edad.
Otro de los factores clave que potencia de manera importante el riesgo de exclusión social de una persona es el contar con un bajo nivel educativo, es decir, contar con un nivel educativo máximo alcanzado que no supere la educación obligatoria. Los datos muestran sistemáticamente cómo las personas poco cualificadas presentan valores mucho peores en diferentes indicadores (como tasa AROPE y paro juvenil) respecto, por ejemplo, a personas con estudios de FP.
En este sentido, uno de los retos sociales de primer orden en España es disminuir el alto porcentaje de personas poco cualificadas, a través de estrategias como la disminución y prevención del abandono educativo temprano. En este caso, la Formación Profesional tiene un papel fundamental tanto para la cualificación de la población como para reenganchar al sistema educativo a las personas que lo abandonan prematuramente. Este último aspecto resulta fundamental, ya que el abandono educativo temprano pone en riesgo el nivel educativo de muchos jóvenes y les aboca a la exclusión laboral y social.
Por tanto, la FP resulta ser la enseñanza postobligatoria más inclusiva ya que el peso de los colectivos potencialmente vulnerables es superior al resto, especialmente en lo que respecta a personas de origen extranjero y de aquellas con discapacidad. Sin embargo, existen diferencias entre niveles de FP. Mientras el carácter inclusivo está más centrado en la FP Básica (en términos relativos) y de Grado Medio (en términos absolutos), la FP de Grado Superior, más sofisticada y especializada y con mejores resultados en el mercado laboral, destaca únicamente por el peso de las mujeres, no así del alumnado extranjero o NEAE.
En este sentido, está claro que el carácter inclusivo de la FP requiere importantes esfuerzos en términos de inversión de recursos económicos y organizativos para la adaptación de las enseñanzas, de los centros y del profesorado a las necesidades del alumnado potencialmente vulnerable. Los datos de abandono de la FP muestran que hace falta, además, invertir más esfuerzos en evitarlo en todos los niveles de FP, especialmente en la FP Básica, nivel con mayores porcentajes de abandono. Dicho nivel educativo cuenta con el mayor peso de alumnado vulnerable que de abandonar los estudios se ve abocado a la exclusión social debido a que, además, no cuenta con el título de la ESO. Los datos indican que el alumnado de FP Básica que consigue terminar los estudios continúa en mayor medida en el Grado Medio. De finalizarlos, cuentan con más y mejores posibilidades de inserción laboral.
El hecho de cursar estudios de FP en general y de FP Dual en particular aporta una serie de beneficios en términos de inserción laboral que pueden favorecer de manera importante la inclusión social de colectivos potencialmente vulnerables, especialmente, respecto de aquellos con niveles educativos inferiores. Dichos beneficios se traducen, por ejemplo, en mayores tasas de ocupación y en empleos de mejor calidad. No obstante, cabe velar porque dichos beneficios tengan también un carácter inclusivo. Por ejemplo, los claros beneficios de cursar FP de Grado Superior tanto tradicional como Dual es posible que no tengan dicho carácter inclusivo, dado que en dicho nivel educativo existe un peso menor de colectivos potencialmente vulnerables a la exclusión.
Finalmente, dentro de los colectivos especialmente vulnerables se encuentra el de personas desempleadas. Los datos de participación de este colectivo en acciones de Formación Profesional para el Empleo muestran una tasa de cobertura especialmente baja y que baja aún más en colectivos como las personas menos cualificadas. Este hecho compromete sus posibilidades de re-inserción laboral y de inclusión social.
Referencias.
Cedefop. (2023, 29 de marzo). Terminology of European education and training policy (social inclusion). https://www.cedefop.europa.eu/en/tools/vet-glossary/glossary/social-inclusion
INE. (2023). Encuesta de Condiciones de Vida (ECV). Año 2022. Nota de prensa. Instituto Nacional de Estadística. https://www.ine.es/prensa/ecv_2022.pdf
MEFP (2023, 9 de septiembre). “Alumnado con Necesidad Específica de Apoyo Educativo”. Educagob. Portal del sistema educativo español. Ministerio de Educación y Formación Profesional. https://educagob.educacionyfp.gob.es/equidad/alumnado-neae.html
Autores
Juan Gamboa
Orkestra-Instituto Vasco de Competitividad
Itziar García
Orkestra-Instituto Vasco de Competitividad
Mikel Albizu
Orkestra-Instituto Vasco de Competitividad
Mónica Moso
Caixabank - Dualiza
Antonio Mondaca
Caixabank - Dualiza
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