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Análisis monográficos
FP Análisis
FP Básica como mecanismo de rescate del abandono educativo y pasarela al Grado Medio

Desde su aprobación en 2013, la Formación Profesional (FP) Básica se integra dentro del sistema de FP educativo español, articulándose como una medida para facilitar la permanencia de los jóvenes en el sistema educativo y ofrecerles mayores posibilidades para su desarrollo personal y profesional (LOMCE, 2013). Este nivel de FP se organiza en ciclos formativos que duran dos años y cuyos destinatarios son aquellos jóvenes que no se han titulado en la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) y desean seguir estudiando en el ámbito de la Formación Profesional. La FP Básica es un mecanismo que permite que los jóvenes puedan seguir una formación reglada, ayudando a disminuir así el fracaso y abandono escolar, y del consiguiente riesgo de exclusión social.
Los antecedentes de la FP Básica se remontan a distintos programas formativos previos que contaban con un enfoque inclusivo y de atención a la diversidad, tales como los Programas de Garantía Social, y posteriormente, los Programas de Cualificación Profesional Inicial (LOE, 2006). La FP Básica supone su integración en el sistema educativo, en concreto, en la FP educativa o inicial, la cual ha sido relativamente reciente, dado que sus ciclos formativos se aprueban en 2013 (LOMCE) y su cualificación se regula en 2014 (Real Decreto 127/2014), impartiéndose desde el curso 2014-2015. Posteriormente, su articulación legal se va desarrollando a través de nuevas leyes tales como la LOMLOE (2020) y la Ley Orgánica 2/2022 de Ordenación e Integración de la Formación Profesional que resulta en un planteamiento más flexible en cuanto al acceso, y que busca una articulación modular de los ciclos y la «dualización» de todos sus ciclos formativos. En gran medida, se puede decir que la FP Básica promueve el renganche de los estudiantes en riesgo de abandono (Sarceda-Gorgoso y Barreira-Cerqueiras, 2021). Así, responde al reto de la inclusión social de los jóvenes, que es uno de los grandes retos de las sociedades modernas y avanzadas como la española, y que se recoge en los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030 a nivel mundial. Por ello, este FP Análisis se inicia con una perspectiva europea y española sobre el abandono educativo temprano
para pasar a describir cómo la FP Básica ha ido evolucionando tanto como puente educativo como laboral.
1. Portugal y España encabezan la reducción del abandono educativo temprano en la UE-27 en la última década.
En los últimos 10 años la tasa de abandono educativo temprano ha disminuido en la mayoría de los países de UE-27 (Gráfico 1). En el caso español se ha reducido a la mitad, pasando de ocupar el primer puesto en 2011, con una tasa de 26,3%, a ocupar el segundo puesto con un 13,3%. Este esfuerzo de reducción solo ha sido superado por el espectacular desempeño de Portugal (-17,1 puntos). A pesar de que España sigue estando entre los países que encabezan el ranking, situándose en segundo lugar tras Rumanía (15,3%) y por delante de Italia (12,7%), las diferencias porcentuales han disminuido respecto al resto de países. Dicho esfuerzo se ha conseguido en ambos sexos, con llamativos resultados en el colectivo de mujeres (Gráfico 2). Para los próximos años el objetivo debería ser situarse debajo de la media europea (UE- 27) que en 2021 alcanzó el 9,7%.
Gráfico 1. Tasa de abandono educativo temprano en UE-27 (2011 y 2021)

Fuente: Eurostat indicador SDG_04_10. Acceso 5 de agosto.
Gráfico 2. Tasa de abandono educativo temprano España (2011-2021)

Fuente: Eurostat indicador SDG_04_10. Acceso 5 de agosto.
2. Prácticamente 1 de cada 4 estudiantes que abandona la ESO es por su situación personal y familiar, y la mayor vía de renganche es la FP Básica.
El 24% de los estudiantes que abandonan la ESO lo hacen debido a cambios en la situación personal y/o familiar, abarcando una horquilla de factores asociados a la situación socioeconómica familiar y al desarrollo individual. El 19% del abandono está asociado a la realización de otros estudios, mientras que las dos siguientes razones se vinculan a la desmotivación como fruto de la falta de interés o por el nivel bajo de desempeño mostrado.
Gráfico 3. Alumnos que abandonaron la ESO en el curso 2013-14 según motivo por el que abandonaron por sexo

Fuente: ETEFIL-INE (2019).
Cuando se indaga cuáles son los estudios que continúan quienes se reincorporan al sistema educativo entre los cursos 2014-2015 y 2019-2020, se observa que el primer lugar lo ocupa la FP Básica con el 42%, detectándose bastante diferencia entre los hombres y las mujeres (18 puntos); seguido por la educación de personas adultas (32,5%). También es interesante ver que en torno al 13% siguen estudiando el Grado Medio en esa horquilla temporal. Si se tiene en cuenta las distintas horquillas de edades para el acceso de éstas dos vías de renganche, el alcance de la FP Básica1 en el colectivo de jóvenes es mayor. Por tanto, se puede decir que la vía de renganche principal de los jóvenes que abandonaron los estudios sin acabar la ESO es la FP Básica.
Gráfico 4. Alumnos que abandonaron la ESO en el curso 2013-14 que se reincorporaron al sistema educativo entre los cursos 2014-2015 al 2019-2020

Fuente: ETEFIL-INE (2019).
Nota: Hasta el momento se debe cumplir simultáneamente las siguientes condiciones: por un lado, tener cumplidos quince años, o cumplirlos durante el año natural en curso; y, otro lado, no superar los diecisiete años de edad en el momento del acceso o durante el año natural en curso.
3. El promedio de crecimiento de la FP Básica es de 11,3% en los últimos 7 años.
En el curso 2020-2021 el número de matriculados en FP Básica se situó en 76 mil estudiantes, lo que corresponde al 7,7% del total de estudiantes de FP, por detrás de la aportación que realiza FP de Grado Medio (40,7%) y Grado Superior (51,6%). Sin embargo, la FP Básica presenta el mayor el crecimiento medio desde el curso 2014-2015 alcanzando el 11,3%, superando holgadamente el crecimiento medio de toda la matriculación en el sistema de la FP. Esto se debe en gran medida a que la implantación del primer curso de FP Básica fue en el curso 2014-2015, por lo que parte de una situación inexistente con un potencial de crecimiento.
Gráfico 5. Número de estudiantes matriculados en FP, por niveles educativos y crecimiento acumulado (cursos 2014-2015 a 2020-2021)

Fuente: MEFP (2022).
4. El 40% del alumnado de FP Básica sólo cuenta con segundo de la ESO elevándose hasta el 60% en algunas familias profesionales.
El 87,6% de los matriculados en FP Básica procedían de 2º y 3º de la ESO según los últimos datos disponibles correspondientes al curso 2019-2020. El 45,8% de los estudiantes de nuevo acceso de FP Básica contaban con el tercer curso de la ESO terminado y el 41,8% con el segundo curso de la ESO terminado, mientras que el 7,6% corresponde a personas mayores de edad sin la ESO finalizada. Sin embargo, las personas con segundo curso de la ESO predominan ampliamente en las familias de Vidrio y cerámica (67,4%) y Edificación y obra civil (62,9%). Las personas que acceden con tercer curso de la ESO destacan en las familias de Actividades físicas y deportivas (53,4%), Transporte y mantenimiento de vehículos (51,3%) e Imagen personal (51,2%). Finalmente, las personas mayores de edad sin estudios secundarios obligatorios finalizados predominan en las familias Marítimo-pesquera (51,6%) y Textil, confección y piel (22,3%). El hecho de que 4 de cada 10 estudiantes de FP Básica únicamente hayan superado el segundo curso de la ESO indica que el punto de partida en la configuración competencial de los grupos de estudiantes por clase sea heterogénea y desigual, con el riesgo de que pueda haber distintas velocidades o que el nivel más bajo marque el ritmo del proceso de enseñanza-aprendizaje.
Tabla 1. Porcentaje de estudiantes de nuevo ingreso a FP Básica, por forma de acceso, familia profesional y sexo (curso 2019-2020)

Fuente: MEFP-Alumnado de nuevo ingreso en ciclos formativos de FP (2022).
Nota: la tabla solo refleja las familias profesionales que se imparten en FP Básica.
5. A pesar del alto crecimiento (30,9%) de la dual en la FP Básica en los últimos cuatro cursos, únicamente supone el 2% del total del alumnado en dicho nivel de FP.
En el caso de la matrícula de FP Dual, se observa que Grado Medio y Grado Superior han crecido, pero la FP Básica no ha conseguido despegar. En el curso 2020- 2021 solo 834 estudiantes cursaban FP Básica dual representando el 2% de toda la matrícula. No obstante, el crecimiento medio de 30,9% se encuentra por encima del Grado Medio (19,2%) y Grado Superior (18,1%). Desde una perspectiva de género es relevante señalar que el ámbito de la Formación Profesional Dual se encuentra altamente masculinizada, dado que el 61,7% de sus estudiantes son hombres. Este fenómeno se produce con mayor énfasis en la FP Básica, que en el curso 2020-2021 concentra el 77,3% de hombres, mientras que en FP Grado Medio llega al 65,5% y al 58,8% en Grado Superior.
Gráfico 6. Estudiantes matriculados en FP Dual, por niveles educativos y sexo (cursos 2017-2018 a 2020-2021)

Fuente: MEFP (2022).
6. Las mujeres presentan una mejor tasa de finalización que los hombres en FP Básica.
La tasa de finalización global, entendida como el porcentaje de estudiantes que finalizan sus estudios en el tiempo teórico establecido, es menor en FP Básica (57%) que en el resto de los niveles educativos. Esto implica que existe un 43% de estudiantes que no terminan su ciclo formativo en el plazo de dos años por diversos motivos, tales como el abandono del sistema educativo, el retraso en la titulación, etc. En la FP Básica, a diferencia de los otros niveles educativos, la titularidad del centro no influye en la tasa de finalización. Ahora bien, existe una gran diferencia entre el desempeño de hombres y mujeres, en todos los niveles y en particular en la FP Básica. En este nivel de estudios, la tasa de finalización media es de 59% para las mujeres por sobre el 55% de los hombres, en el caso de los centros privados no concertados esta situación se acentúa notablemente en favor de las mujeres 81% versus 57% para los hombres.
Gráfico 7. Tasa de finalización en FP Básica, por sexo (cursos 2016-2017 a 2019-2020)

Fuente: Observatorio de la Formación Profesional (2022).
Gráfico 8. Tasa de finalización en FP, por niveles educativos, titularidad de centro y sexo (curso 2019-2020)

Fuente: Observatorio de la Formación Profesional (2022).
7. Aproximadamente 2 de cada 3 titulados en FP Básica continúa estudiando en FP Grado Medio en el curso siguiente a la titulación.
Una vez finalizada la FP Básica y obtenido el título de Educación Secundaria Obligatoria, un alto porcentaje de titulados se matricula en FP de Grado Medio en el curso siguiente (61,8%), lo cual es una señal positiva de que la FP Básica cumple su doble función. Por un lado, favorece la finalización de la educación obligatoria (ESO) que es un pilar sólido para fomentar el aprendizaje a lo largo de la vida. Por otro lado, refuerza el itinerario formativo hacia la Formación Profesional y las cualificaciones medias, mejorando las oportunidades de inserción laboral y social. Algunas familias industriales superan el 60% de titulados matriculados en FP Grado Medio como Electricidad y electrónica; Fabricación mecánica y Transporte y mantenimiento de vehículos. Lo mismo sucede en las familias profesionales con un fuerte componente TIC como es la de Informática y comunicaciones, estando todas ellas altamente masculinizadas. Respecto a las familias de Administración y gestión y Servicios socioculturales y a la comunidad, también superan el 60% de matriculación en Grado Medio (familias con mayor presencia femenina). Finalmente, la familia de Artes gráficas es la única que supera el 70% de titulados que continúan en el Grado Medio. De nuevo, cabe recordar la importancia de que dicha matriculación se concrete en la finalización del ciclos (datos no accesibles actualmente), teniendo en cuenta que también existe un abandono considerable en Grado Medio (Cerdà-Navarro, Salva-Mut y Comas Forgas, 2019).
Tabla 2. Porcentaje de titulados en FP Básica matriculados en el curso siguiente de la titulación en FP Grado Medio, por curso de titulación y familia profesional (2017-2018 y 2018- 2019)

Fuente: MEFP-Alumnado de nuevo ingreso en ciclos formativos de FP (2022).
Nota: la tabla solo refleja las familias profesionales que se imparten en FP Básica.
8. La tasa de afiliación a la Seguridad Social de los titulados de FP Básica aumenta con el paso del tiempo, pasando del 24,6% al 44,9% ente el 2º y 4º año tras la graduación.
La FP Básica aporta una cualificación (nivel 1), recogida en el Catálogo Nacional de Cualificaciones Profesionales, que permite el acceso al mercado laboral desde un perfil profesional que, a pesar de ser básico, ya está profesionalizado. En términos generales se observa que la tasa de afiliación a la Seguridad Social (porcentaje de individuos que se encuentran en alta laboral en algún momento durante el periodo de referencia) aumenta de forma directamente proporcional al tiempo que ha transcurrido desde la de graduación. En el caso de la FP Básica el nivel de afiliación es de 24,6% a los dos años y se eleva al 44,9% al cabo de los 4 años. Sin embargo, al comparar con el Grado Medio (65,8%) y Grado Superior (65,9%), la FP Básica presenta los niveles más bajos tanto para hombres como para mujeres, aunque la peor tasa la tienen las mujeres con una diferencia de 12 puntos respecto a los hombres a los 4 años de la graduación, que es el mejor escenario. En este sentido, es fundamental que quienes cursen estudios de FP Básica continúen con estudios de Grado Medio con el objetivo de mejorar la empleabilidad, sobre todo en el caso de las mujeres.
Tabla 3. Tasa de afiliación a la Seguridad Social en 2021, por niveles educativos

Fuente: MEFP (2022).
Nota: años de referencia; 2 años: 2018-2019; 3 años: 2017-2018 y 4 años: 2016-2017
9. En 2021, el 49,1% de los titulados en FP Básica que tenían hasta 30 años estaban desempleados.
La evolución del colectivo de personas en desempleo, que demandan activamente empleo en el Servicio Público de Empleo, muestra una tendencia clara en función a la máxima titulación educativa alcanzada; esto es, a mayor nivel educativo, menor tasa de paro. En 2021 la media de la tasa de paro se situó en el 25,9% entre los jóvenes (16-30 años), mientras que la tasa de paro media en el total de la población (16-64 años) era del 14,9%. El desempleo penaliza a los jóvenes, siendo superior en aquellos que solo habían cursado estudios obligatorios (37,5%). Por el contrario, entre aquellos jóvenes con estudios de FP y Universitarios esta cifra se reduce al 22,8% y 16,1% respectivamente. En 2021 la tasa de paro de la FP era de 22,8% con unas marcadas diferencias entre los niveles. La mayor tasa de paro corresponde a la FP Básica (49,1%), seguido por Grado Medio (26%) y Grado Superior (19,4%). Estos datos son coherentes con los de los ninis y muestra la dificultad de acceder al mercado laboral por parte los profesionales procedentes de la FP Básica dado que prácticamente la mitad de ellos estaban en paro en 2021.
Gráfico 9. Tasa de paro jóvenes (16-30 años), por nivel de estudios (2017-2021)

Fuente: Elaboración propia a partir de EPA-INE (2021).
Tabla 4. Tasa de paro jóvenes (16-30 años), por nivel de FP (2017-2021)

Fuente: Elaboración propia a partir de EPA-INE (2021).
10. El 26,5% de las personas con el título de Profesional Básico ni trabajan ni siguen estudiando en 2021.
En 2021, la tasa nini entre los profesionales básicos era del 26,5%, superando en más de 10 puntos a la tasa general. La media de personas de 15 a 29 años que ni estudian ni trabajan se sitúa en el 14,1% del total de este colectivo poblacional. La desagregación de este indicador por nivel de estudios muestra que solo aquellas personas cuyo máximo nivel educativo es el Bachillerato (7,2%) o la formación universitaria (10,3%) están por debajo de la tasa general de ninis. En el otro sentido, los niveles educativos con mayor tasa de ninis son los certificados de profesionalidad (40,1%), seguido por los graduados en FP Básica (26,5%) y Grado Medio (20,9%) y los niveles inferiores a la Educación obligatoria (18,2%). Respecto al género, salvo en los certificados de profesionalidad (con 12 puntos de diferencia entre hombres y mujeres) no se observan diferencias considerables. Sin embargo, es llamativo que en 2021 una cuarta parte de los graduados en FP Básica no trabajaran ni estudiaran, dado que la FP Básica se diseñó como un mecanismo bien para apoyar el crecimiento en itinerarios formativos o bien para fomentar su emempleabilidad. Estos datos requieren de un estudio en profundidad para identificar las causas de ello, por ejemplo: la escasa demanda de este tipo de cualificación por parte del mercado laboral, las barreras de empleabilidad de este tipo de estudiantes que requiere una mayor atención a la diversidad o en riesgo de exclusión, la falta de orientación y/o motivación para seguir estudiando, etc.
Gráfico 10. Porcentaje de personas que ni estudian ni trabajan (15-29 años), por nivel educativo y sexo (2021)

Fuente: Elaboración propia a partir de EPA-INE (2021).
Nota: la tasa nini entre las mujeres con FP Básica debe interpretarse con precaución debido al elevado error muestral.
Conclusiones.
Desde una perspectiva de educación inclusiva, la FP Básica recoge un triple reto que es clave para los jóvenes, pero también para la cohesión y desarrollo de toda la sociedad española, y que se cumplen parcialmente.
Primero, la FP Básica es una de las fórmulas para reconducir el fracaso escolar y disminuir el abandono temprano del sistema educativo, lo cual se está logrando progresivamente en los últimos años. Desde 2014, año en el que se implanta el primer curso de FP Básica (2014-2015) hasta 2021, el abandono educativo temprano ha disminuido prácticamente un 9%, aunque esta tendencia ya se inició unos años antes. Es, por ello, que es conveniente investigar más para calibrar el peso de los distintos factores que conllevan a la disminución del abandono que van más allá de la FP Básica, tales como la mejora de la eficacia de la ESO, los factores socioeconómicos, los motivacionales, etc. Sin embargo, los datos sí confirman que la FP Básica es la principal vía de reenganche al sistema educativo, primordialmente, para el colectivo de los jóvenes, aunque con un campo de mejora. El hecho de que sea un puente educativo para aquellos jóvenes que no cuentan con la ESO para que se sigan formando y cualificando supone una ventana de oportunidad para estos jóvenes, que en muchos casos proceden de entornos desfavorecidos.
Segundo, la FP Básica es un puente para desarrollar futuros itinerarios formativos, que permitan no solo el desarrollo profesional sino humano a unos jóvenes que están en una etapa temprana de su desarrollo profesional y vital. Este reto es de calado porque permite seguir formándose y es una acreditación inicial, pero sólida, para formarse a lo largo de la vida. El hecho de que prácticamente dos tercios sigan estudiando en FP de Grado Medio indica que la FP Básica es un puente de la ESO a Grado Medio. Sin embargo, habría que seguir analizando qué pasa con el tercio restante, especialmente, cuando sabemos que no solamente no siguen estudiando, sino que muchos de ellos tampoco trabajan. Si se tiene en cuenta que la FP está pensada para el renganche educativo y como pasarela a Grado Medio, todavía existe un porcentaje importante que no sigue transitando a niveles superiores.
Tercero, la FP Básica per se tiene campo de mejora a la hora de ser un mecanismo directo de inserción laboral. Los titulados en FP Básica que no siguen estudiando cuentan con una menor empleabilidad que el resto de los titulados de FP, e inclusive la presencia de ninis en este colectivo es mayor que el colectivo cuya educación no supera la ESO. Los indicadores de empleo muestran un desajuste entre la oferta y la demanda de titulados en FP, por lo que sería necesario investigarlo en profundidad para ver si se debe a factores personales y familiares (madurez personal, capital relacional, situación socioeconómica, etc.) o factores de demanda (desconocimiento de la FP Básica, apuesta por perfiles profesionales más cualificados, etc.).
Como punto final, se concluye que la FP Básica cumple sus expectativas como puente de transición educativa más que laboral, lo cual podría responder a una sociedad cada vez más formada y cualificada. En cualquier caso, es necesaria más investigación y datos de trazabilidad al respecto para abordar con mayor conocimiento este tema que es crítico para la juventud española.
Referencias.
Cerdà-Navarro, A., Salva-Mut, F. y Comas Forgas, R. (2019). A typology of students in intermediate vocational education and training programmes based on student engagement factors, sociodemographic characteristics and intentions of dropping out. European Journal of Education. Research, development and policy, 54, 635-650. doi: 10.1111/ejed.12361
Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación (LOE)
Ley Orgánica 8/2013, de 9 de diciembre, para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE)
Ley Orgánica 3/2020, de 29 de diciembre, por la que se modifica la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación (LOMLOE)
Ley Orgánica 2/2022 de Ordenación e Integración de la Formación Profesional.
Real Decreto 127/2014, de 28 de febrero, donde quedan explícitos los aspectos específicos de la Formación Profesional Básica dentro
de las enseñanzas de formación profesional del sistema educativo.
Sarceda-Gorgoso, M.C. y Barreira-Cerqueiras, E.M. (2021). La Formación Profesional Básica y su contribución al desarollo de competencias
para el reenganche educativo y la inserción laboral: percepción del alumnado. Educar, 57(2), 319-332.
Autores
Mónica Moso
Caixabank - Dualiza
Antonio Mondaca
Caixabank - Dualiza
Juan Gamboa
Orkestra-Instituto Vasco de Competitividad
Mikel Albizu
Orkestra-Instituto Vasco de Competitividad
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